domingo, 3 de noviembre de 2013

3 de noviembre

Entre una cosa y otra, he estado tan ocupada que he perdido la noción del tiempo, hay días que se me hacen lejanos, y quizás eso pasó ayer, y otros que me parecen tan cercanos.....que ocurrieron hace meses.

Hay días que se me pasan en una milésima de segundo, no sé cómo ha pasado, pero ya es por la noche, ya tengo que dormir. Por la mañana me levanto y, no tengo ganas de levantarme, al final lo hago, desayuno poca cosa, y me pongo a hacer algo productivo. Lo intento, me aburro. No quiero hacerlo.

Se levanta mi familia, hay quien me da los buenos días, y yo, suelo responder: qué tienen de buenos? con una cara tipo así -_- porque estoy dormida.

Luego, enseguida es la hora de comer, cuando he acabado de comer, ya es hora de ponerse a estudiar, y enseguida....otra vez a cenar. Me digo: jopetas, como ha pasado el día, que ni me he enterado.

Ahora estoy cansada, sabiéndo que los días estan pasando, pero hay veces que pienso que no los vivos, que he entrado en un modo automático, en el que yo no soy quien vive los días, sino que son los días los que me viven a mí. Suena extraño, pero...es como si mi actitud estuviera fija, en un punto, en un objetivo, y el resto de las cosas empezara a diluirse poco a poco, dejándo ver sólo lo que quiero hacer. Pierde importancia lo que haya después, y lo que haya antes.